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En el ámbito de la construcción es imposible dejar de lado la parte administrativa. Permisos, impuestos, facturación, cálculos de escritorio, estimaciones y una larga lista de documentos que el contratista debe preparar para su entrega.

Para la gran mayoría, la fianza es un “documento más”, que la autoridad solicita para dar por integrada la entrada del expediente para otorgar el anticipo.

Definitivamente para definir adecuadamente qué es una fianza, cómo opera y por qué existe, tendríamos que ahondar en temas completamente dentro del marco jurídico. Pero hagamos un esfuerzo por explicar con palabras simples y en términos prácticos para qué sirve una fianza:

La fianza es un aval del contratista.  Básicamente es un documento, que respaldado por una entidad financiera (Compañía Afianzadora), va a garantizar que la persona que es contratada por un particular o por el propio gobierno para ejecutar una obra, cumpla con las características, calidad y tiempo de la misma; así mismo que el anticipo sea debidamente invertido en los trabajos que le encomendaron.

¿Y qué sucede si el contratista incumple con los trabajos para los cuales fue contratado?;  el beneficiario de la fianza (Gobierno) tendrá el derecho de hacer efectiva la reclamación. Es decir, cobrar la fianza hasta su importe máximo, o bien, en la misma proporcionalidad que el fiado (empresa o persona afianzada) haya fallado.
Si la entidad que está cobrando la fianza demuestra de manera clara y con pruebas, así como en tiempo y forma que tiene la razón en dicho reclamo,  la afianzadora pagará el monto procedente.

¿Y qué pasa después de haber pagado la reclamación?;  la compañía afianzadora tiene el derecho de recuperar por el pago que hizo de lo reclamado, por lo que la persona que incumplió deberá proveerle los recursos.

¿Entonces el constructor que contrata una fianza debe ser una persona solvente? Lo suficiente para hacer frente a la responsabilidad que se le está confiando. 
Y no hablamos sólo de solvencia económica, sino igual de importante su solvencia técnica y moral.

¿Cómo demuestra un fiado que es una persona calificada para ser afianzada. Es decir, que cuenta con solvencia?  Se integra y analiza un expediente que contiene, entre otras cosas, su situación financiera y documentos que comprueban su capacidad técnica y conocimiento sobre el tema y objeto para el que es contratado.

¿La ley de obra contempla otra manera en la que se garanticen los trabajos?;  sí, pero en cualquier caso la fianza sigue siendo la forma más amigable y dinámica para garantizar las obligaciones relacionadas con la obra pública y privada.  Basta con tener siempre lista y actualizada una línea de afianzamiento para que su  Agente de Fianzas brinde un servicio rápido y expedito.

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Proyectos Arquitectonicos

¡Norman Foster, un arquitecto “fuera de serie”!

¡Norman Foster, un arquitecto “fuera de serie”!

Norman Robert Foster es uno de los arquitectos más reconocidos a nivel mundial, fue galardonado con el premio Pritzker en 1999 y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes...


En el ámbito de la construcción es imposible dejar de lado la parte administrativa. Permisos, impuestos, facturación, cálculos de escritorio, estimaciones y una larga lista de documentos que el contratista debe preparar para su entrega.

Para la gran mayoría, la fianza es un “documento más”, que la autoridad solicita para dar por integrada la entrada del expediente para otorgar el anticipo.

Definitivamente para definir adecuadamente qué es una fianza, cómo opera y por qué existe, tendríamos que ahondar en temas completamente dentro del marco jurídico. Pero hagamos un esfuerzo por explicar con palabras simples y en términos prácticos para qué sirve una fianza:

La fianza es un aval del contratista.  Básicamente es un documento, que respaldado por una entidad financiera (Compañía Afianzadora), va a garantizar que la persona que es contratada por un particular o por el propio gobierno para ejecutar una obra, cumpla con las características, calidad y tiempo de la misma; así mismo que el anticipo sea debidamente invertido en los trabajos que le encomendaron.

¿Y qué sucede si el contratista incumple con los trabajos para los cuales fue contratado?;  el beneficiario de la fianza (Gobierno) tendrá el derecho de hacer efectiva la reclamación. Es decir, cobrar la fianza hasta su importe máximo, o bien, en la misma proporcionalidad que el fiado (empresa o persona afianzada) haya fallado.
Si la entidad que está cobrando la fianza demuestra de manera clara y con pruebas, así como en tiempo y forma que tiene la razón en dicho reclamo,  la afianzadora pagará el monto procedente.

¿Y qué pasa después de haber pagado la reclamación?;  la compañía afianzadora tiene el derecho de recuperar por el pago que hizo de lo reclamado, por lo que la persona que incumplió deberá proveerle los recursos.

¿Entonces el constructor que contrata una fianza debe ser una persona solvente? Lo suficiente para hacer frente a la responsabilidad que se le está confiando. 
Y no hablamos sólo de solvencia económica, sino igual de importante su solvencia técnica y moral.

¿Cómo demuestra un fiado que es una persona calificada para ser afianzada. Es decir, que cuenta con solvencia?  Se integra y analiza un expediente que contiene, entre otras cosas, su situación financiera y documentos que comprueban su capacidad técnica y conocimiento sobre el tema y objeto para el que es contratado.

¿La ley de obra contempla otra manera en la que se garanticen los trabajos?;  sí, pero en cualquier caso la fianza sigue siendo la forma más amigable y dinámica para garantizar las obligaciones relacionadas con la obra pública y privada.  Basta con tener siempre lista y actualizada una línea de afianzamiento para que su  Agente de Fianzas brinde un servicio rápido y expedito.